Globos meteorológicos: tecnología clave para estudiar el clima y la atmósfera

Los globos meteorológicos, utilizados a diario por centros de investigación y servicios climáticos en todo el mundo, se han consolidado como una herramienta esencial para el estudio de la atmósfera y la elaboración de pronósticos del tiempo.
Estos dispositivos funcionan mediante una radiosonda instalada en su interior, la cual recolecta datos sobre presión atmosférica, temperatura, humedad, velocidad del viento y formación de nubes. Su uso se remonta a 1896, cuando el meteorólogo francés Léon Teisserenc de Bort realizó uno de los primeros lanzamientos exitosos en Francia.
Fabricados con materiales resistentes, los globos ascienden a una velocidad aproximada de 4 metros por segundo y pueden alcanzar alturas cercanas a los 40 kilómetros, soportando temperaturas de hasta -90 °C. Al completar su misión, el globo se expande hasta explotar y la radiosonda desciende con un paracaídas, permitiendo recuperar la información recopilada.
A nivel global, se lanzan cerca de 1,300 globos meteorológicos cada día, con múltiples misiones diarias en diferentes países para fortalecer los sistemas de monitoreo climático.
Entre los modelos más avanzados destaca el globo estratosférico HBAL787 (N253TH), operado por la empresa Raven Aerostar, que emplea tecnología del antiguo Proyecto Loon de Google. Esta plataforma puede volar por encima de los 50,000 pies de altura y se utiliza para investigación científica, telecomunicaciones y monitoreo atmosférico, siendo visible desde tierra como un objeto brillante.
Expertos subrayan que estos dispositivos son seguros y fundamentales para comprender el comportamiento del clima, por lo que su presencia en el cielo no representa ningún riesgo para la población.
En los últimos meses, globos de este tipo han sido avistados en distintas zonas de Chiriquí, así como en el Caribe, incluyendo Puerto Rico y República Dominicana, generando interés entre la población por su apariencia inusual.
Cabe recordar que en febrero de 2023, el Pentágono detectó un globo de origen chino sobrevolando América Latina, en un episodio que elevó las tensiones diplomáticas entre China y Estados Unidos.
