Disputa millonaria por puerto en Chiriquí enfrenta intereses económicos y ambientales
La agencia de noticias económicas y financieras más grandes del mundo, Bloomberg, dio a conocer que una amarga disputa entre dos adinerados estadounidenses se centra en la construcción de un puerto de 260 millones de dólares en la costa del Pacífico de Chiriquí, justo al sur de la ciudad de David. El proyecto, impulsado por el promotor John McKeown a través de su empresa Ocean Pacific Investments, es presentado como el primer puerto “verde” de Panamá, mientras que el multimillonario Louis Bacon se opone firmemente, argumentando que representa un riesgo inaceptable para una de las zonas ambientalmente más sensibles del país.
El caso ha llegado a la Corte Suprema de Panamá, que evalúa la aprobación ambiental del puerto tras ser impugnada por seis grupos ambientalistas locales. Ocean Pacific ha presentado denuncias penales contra dos de estas ONG por calumnia y difamación, lo que, según activistas, ha generado un efecto intimidatorio y ha provocado el congelamiento de sus cuentas bancarias. Bacon, dueño del resort ecoturístico Islas Secas, ha financiado la campaña contra el proyecto y los costos legales de las organizaciones, negando que su oposición busque proteger su hotel de lujo.
La empresa defiende que ha tomado medidas para abordar los impactos ambientales y que el proyecto generaría más de 1,100 empleos, además de incluir un muelle para embarcaciones recreativas. El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, señaló que el ministerio está legalmente obligado a respetar la aprobación ambiental otorgada por una administración anterior, y expresó su preocupación por la naturaleza de las acciones legales contra las ONG.
