Damnificados del sismo en Panamá claman por ayuda humanitaria mientras el Gobierno enfrenta dificultades para llegar a zonas remotas

Los damnificados del sismo de magnitud 7.5 que afectó el centro de Panamá esperan este domingo que se agilice la ayuda humanitaria, que el gobierno comenzó a distribuir con dificultad en zonas remotas. Cientos de personas cuyas viviendas colapsaron o quedaron parcialmente destruidas permanecen a la intemperie, dos días después del movimiento telúrico que afectó principalmente a comunidades de Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas. Las comunidades afectadas, algunas aún sin luz, reclaman agua, alimentos y otros servicios básicos.
Según el gobierno, el terremoto dejó más de 2,000 damnificados, con unas 900 viviendas y 400 escuelas afectadas, y las clases permanecerán suspendidas el lunes. El presidente José Raúl Mulino aseguró durante un recorrido que a las regiones “que más lo necesitan” se les llevará comida y agua, aunque explicó que muchas carreteras estaban bloqueadas. “Lo importante es que no hay víctimas, lo material lo vamos a resolver”, subrayó, tras decretar el estado de emergencia para gestionar 100 millones de dólares en ayuda.
Estados Unidos ha enviado agua, comida enlatada, leche evaporada y carpas en cuatro vuelos, y su embajador, Kevin Marino Cabrera, informó que el gobierno estadounidense puso a disposición cinco millones de dólares para comida, medicina, suministros y carpas con aire acondicionado para hospitales. En distintas provincias se habilitaron centros de acopio donde los ciudadanos llevaron enseres para las regiones afectadas.
