Artemis II no aluniza: misión prioriza pruebas antes del regreso humano a la Luna

Estados Unidos. La misión Artemis II no incluyó un alunizaje, pese a los avances tecnológicos de las últimas décadas, ya que su objetivo principal fue realizar pruebas y maniobras en preparación para futuras misiones tripuladas.
La NASA envió a cuatro astronautas —Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen— en un viaje de unos 10 días alrededor de la Luna, sin descender en su superficie, como parte de una estrategia progresiva para garantizar la seguridad de futuras misiones.
El vuelo despegó desde Florida y consistió en orbitar el satélite, probar sistemas de la nave Orión y recopilar datos clave, incluyendo la observación directa de la cara oculta de la Luna, vista por humanos por primera vez desde 1972.
Aunque en 1969 la misión Apolo 11 logró el histórico alunizaje liderado por Neil Armstrong, el contexto actual es distinto. La agencia prioriza estándares de seguridad más altos, limitaciones presupuestarias y el desarrollo de tecnología sostenible para exploración a largo plazo.
El programa Artemis, iniciado en 2017, busca establecer una presencia humana continua en la Luna y preparar misiones a Marte, por lo que requiere múltiples pruebas previas. El alunizaje está previsto, en el mejor de los casos, para 2028 con Artemis IV.
La decisión responde también a retrasos técnicos, como el desarrollo del módulo de aterrizaje y los trajes espaciales, así como a la necesidad de validar sistemas en colaboración con empresas privadas.
Con ello, la misión marca un paso clave en el regreso humano al satélite, aunque el esperado descenso aún deberá esperar.
